EL DINERO
El dinero de alguna manera es un síntoma de la manera como nos relacionamos con los demás y con nuestro entorno.
Es un poderoso medio de comunicación y lo utilizamos sin darnos cuenta. Los estudios que hay alrededor de este tema deben ser numerosos. Nunca estudie nada sobre el pero mi vida estuvo marcada por el uso que le di.
Cuando aprendí que con el dinero se podían comprar cosas lo recogía para comprar las que deseaba y nunca falle en mi propósito. Tenía, por si decirlo una relación sana con el famoso estiércol del diablo. Así seguí en mi adolescencia y el comienzo de mi juventud.
Por mi experiencia conocí los siguientes grupos de personas:
Botarates: No pueden tener un peso en el bolsillo, lo desperdician de manera casi siempre absurda.
Exhibicionistas: Se gastan todo lo que tengan siempre y cuando los estén viendo. Del comportamiento de este tipo de personas debió surgir el dicho: luz de la calle y oscuridad en la casa. Se diferencia del botarates en que cuando no lo ven lo cuida.
Avaros: Su fin es acumular el dinero, no usarlo.
Amarrados: usan el dinero para lo primordial. No se le ocurra pedirle un favor económico, siempre tienen a mano la excusa perfecta para no hacerlo.
Señores claro que si, por temor a ser rechazados están dispuestos siempre a servirle a quien se los pida. No manejan ni el dinero ni la vida.
Los ambiciosos, por ganar meritos para el cielo, Dios paga el mil por uno, están dispuestos a sacrificarse por el que los necesite.
Los normales, le sirven a los demás de acuerdo a sus afectos y posibilidades.
Los moralistas, no hacen un favor económico por temor a perjudicar al beneficiario, seguro el dinero será mal usado.
Los generosos, es un grupo bastante reducido, pero conocí varios de sus miembros, siempre que pueden le sirven a los demás sin retribución alguna. Se diferencian de los normales en que olvidan, si olvidan, los favores que hacen.
Los desorganizados, viven haciendo planes para manejar bien el dinero y nunca lo logran.
Los organizados, manejan bien el dinero, incluso sin necesidad de hacer planes.
Los controladores, no dan puntada sin dedal, manejan a los demás por medio del dinero.
sábado, 21 de febrero de 2009
domingo, 15 de febrero de 2009
ENSEÑANZAS
¿Uno cuando y como aprende? Una de las dudas que siempre tuve fue sobre en que momento aprendí a multiplicar... Sólo recuerdo las muchas tareas que me ponían en el colegio y que yo tenía que hacer con la supervisión de mi papá. Cuando menos pensé, y después de mucho trabajo, ya me sabía las tablas a la perfección, incluyendo por supuesto la del siete. Sobre como aprendí a caminar si no recuerdo nada, pero si algo del proceso de mis dos hijos mayores y eso es un poco más difícil que aprender a multiplicar aunque también dura, en las mujeres, más o menos un año. De hablar, ese si es un proceso que dura toda la vida. Aun recuerdo como a sus 4 o 5 años mi hijo mayor me decía, “papi, correte que el abuelo va a descentrar el carro” Realmente su lenguaje aun conserva algunos de estos giros que denotan mucha creatividad.
En cuestiones del proceso enseñanza aprendizaje es muy importante indagar por el maestro. Si le tenemos confianza, aprender es un juego, en caso contrario, simplemente aprendemos lo contrario de lo que tratan de enseñarnos, especialmente si se trata de enseñanzas “para la vida”
Pienso que para los tercos que tenemos tantas dificultades con el aprendizaje no hay nada que más nos enseñe que una crisis a un nivel profundo. Para nosotros no hay otra manera. Algunos tenemos la suerte de aprender a tiempo, otro no la tienen . Mi hermanita la menor dejó el cigarrillo tres días antes de morirse “para ayudarle a la medicina” según sus propias palabras. Si me pongo a contar los muertos que conocí haciendo lo que yo hacía no acabo, y si cuento los que contamos la historia, sobran dedos en la mano.
En cuestiones del proceso enseñanza aprendizaje es muy importante indagar por el maestro. Si le tenemos confianza, aprender es un juego, en caso contrario, simplemente aprendemos lo contrario de lo que tratan de enseñarnos, especialmente si se trata de enseñanzas “para la vida”
Pienso que para los tercos que tenemos tantas dificultades con el aprendizaje no hay nada que más nos enseñe que una crisis a un nivel profundo. Para nosotros no hay otra manera. Algunos tenemos la suerte de aprender a tiempo, otro no la tienen . Mi hermanita la menor dejó el cigarrillo tres días antes de morirse “para ayudarle a la medicina” según sus propias palabras. Si me pongo a contar los muertos que conocí haciendo lo que yo hacía no acabo, y si cuento los que contamos la historia, sobran dedos en la mano.
lunes, 9 de febrero de 2009
LA MUERTE
Existen versos sobre la muerte tan hermosos como los escritos por León de Greiff, digo hermosos aunque no se esté de acuerdo con algunos de sus contenidos.
Los más bellos, para mi gusto, son los primeros:
¡Señora Muerte que se va llevando
todo lo bueno que en nosotros topa!...
Solos —en un rincón— vamos quedando
los demás... ¡gente mísera de tropa!
Y los últimos:
Este fastidio que me está matando...
¿Dónde las almas íntimas, hermanas...?
¡Señora Muerte se las va llevando!
Lo cierto es que nos vamos muriendo todos, tanto los que nos parecen inmoribles como los llamados buenos muertos. Como quisiera poder ver y conversar con algunos de mis muertos, pero es claro que tenemos que aprovechar es a los vivos.
Es extraño, pero a quién más añoro es a Tirso Castrillón, su compañía en los últimos años de su vida dejó en mi una profunda huella. Su generosidad sin límites, su bondad envuelta en un aparente despotismo y su ácida crítica a tantas cosas establecidas me enseñaron tanto como las partidas de ajedrez que jugamos.
Magola, mí querida hermana Magola, como quisiera verla una última vez, pero ya no es posible. Ricardo su hijo…
También está mi viejo amigo Ivan Darío, al ver su cadaver senti un estremecimiento que me deconcertó por imprevisto.
Verdaderamente no son muchos mis muertos. De pocas muertes estoy tan agradecido como de la de mi madre, murió en el momento preciso. Tal vez pudo morir un año antes, no lo se.
No quisiera ser profeta de mi muerte. La busque durante tantos años que no es una extraña para mí. Hoy en día me he reconciliado con la vida y con personas que siempre he querido y no me siento apegado a la vida, aunque la disfruto mucho.
Los más bellos, para mi gusto, son los primeros:
¡Señora Muerte que se va llevando
todo lo bueno que en nosotros topa!...
Solos —en un rincón— vamos quedando
los demás... ¡gente mísera de tropa!
Y los últimos:
Este fastidio que me está matando...
¿Dónde las almas íntimas, hermanas...?
¡Señora Muerte se las va llevando!
Lo cierto es que nos vamos muriendo todos, tanto los que nos parecen inmoribles como los llamados buenos muertos. Como quisiera poder ver y conversar con algunos de mis muertos, pero es claro que tenemos que aprovechar es a los vivos.
Es extraño, pero a quién más añoro es a Tirso Castrillón, su compañía en los últimos años de su vida dejó en mi una profunda huella. Su generosidad sin límites, su bondad envuelta en un aparente despotismo y su ácida crítica a tantas cosas establecidas me enseñaron tanto como las partidas de ajedrez que jugamos.
Magola, mí querida hermana Magola, como quisiera verla una última vez, pero ya no es posible. Ricardo su hijo…
También está mi viejo amigo Ivan Darío, al ver su cadaver senti un estremecimiento que me deconcertó por imprevisto.
Verdaderamente no son muchos mis muertos. De pocas muertes estoy tan agradecido como de la de mi madre, murió en el momento preciso. Tal vez pudo morir un año antes, no lo se.
No quisiera ser profeta de mi muerte. La busque durante tantos años que no es una extraña para mí. Hoy en día me he reconciliado con la vida y con personas que siempre he querido y no me siento apegado a la vida, aunque la disfruto mucho.
sábado, 7 de febrero de 2009
EXPLOTADORAS
Si quisiera definirlas, diría que son mujeres que se dedican a gastarse la plata de un hombre que no les interesa mientras se divierten con otro.
He oído hablar mucho de ellas pero no conozco ninguna y por increíble que parezca si conocí dos explotadores y los dos relacionados con mujeres que me importaban.
Hace muchos años conocí una mujer con la cual me gaste una pequeña herencia, sin embargo nunca podría aplicarle este termino, cierto que se gastaba la plata conmigo, pero no la aprovechaba en su único beneficio y además no le importaba ningún hombre.
Estaba conmigo, y con cualquiera que le pagara, por razones que aun hoy no comprendo. La única razón que no se dio para estar conmigo era que le gustara. Me demostró siempre cero interés, puedo decir que nos gastamos mi plata contra su voluntad. De por lo menos mil veces en que nos acostamos, tranquilamente pudo leer la prensa novecientas noventa y ocho mientras me desesperaba inútilmente por despertar su interés. Sólo lo hizo en dos ocasiones, y soy tan conforme que considero que esas dos ocasiones valieron la herencia que desperdicie.
Aunque siempre pensé que se había alejado de mí, hoy en día creo que me llene de pánico cuando tuvo un hijo y no volví a verla durante muchos años. Conmigo, la verdad no consiguió un peso, aunque si nos gastamos bastantes. Lo único que le quedó di mi mocedad fue una pequeña esclava de oro que le deje cuando para alejarme de ella me fui para Méjico. Sobra decir que a los quince días estaba aquí buscándola en su pueblo natal porque después de mi viaje se retiro de su negocio y se ajuició durante los quince días que me alejé.
Después de perderme, siguió explotando sus atractivos físicos que eran bastantes en la bella villa. Un año después se fue para Panamá y allí desempeño brillantemente su profesión, consiguió con que comprar casa en el Poblado donde vive hoy en día como la excelente dama que es. No puedo menos que reírme de mi pobre vieja, quien al enterarse de que tenía casa trato de que retornara a los viejos amores que nunca aceptó en mi lejana juventud. Verdaderamente fui injusto con ella cuando le dedique en tantas de mis rascas la bien paga y la bruja de Arienzo.
He oído hablar mucho de ellas pero no conozco ninguna y por increíble que parezca si conocí dos explotadores y los dos relacionados con mujeres que me importaban.
Hace muchos años conocí una mujer con la cual me gaste una pequeña herencia, sin embargo nunca podría aplicarle este termino, cierto que se gastaba la plata conmigo, pero no la aprovechaba en su único beneficio y además no le importaba ningún hombre.
Estaba conmigo, y con cualquiera que le pagara, por razones que aun hoy no comprendo. La única razón que no se dio para estar conmigo era que le gustara. Me demostró siempre cero interés, puedo decir que nos gastamos mi plata contra su voluntad. De por lo menos mil veces en que nos acostamos, tranquilamente pudo leer la prensa novecientas noventa y ocho mientras me desesperaba inútilmente por despertar su interés. Sólo lo hizo en dos ocasiones, y soy tan conforme que considero que esas dos ocasiones valieron la herencia que desperdicie.
Aunque siempre pensé que se había alejado de mí, hoy en día creo que me llene de pánico cuando tuvo un hijo y no volví a verla durante muchos años. Conmigo, la verdad no consiguió un peso, aunque si nos gastamos bastantes. Lo único que le quedó di mi mocedad fue una pequeña esclava de oro que le deje cuando para alejarme de ella me fui para Méjico. Sobra decir que a los quince días estaba aquí buscándola en su pueblo natal porque después de mi viaje se retiro de su negocio y se ajuició durante los quince días que me alejé.
Después de perderme, siguió explotando sus atractivos físicos que eran bastantes en la bella villa. Un año después se fue para Panamá y allí desempeño brillantemente su profesión, consiguió con que comprar casa en el Poblado donde vive hoy en día como la excelente dama que es. No puedo menos que reírme de mi pobre vieja, quien al enterarse de que tenía casa trato de que retornara a los viejos amores que nunca aceptó en mi lejana juventud. Verdaderamente fui injusto con ella cuando le dedique en tantas de mis rascas la bien paga y la bruja de Arienzo.
viernes, 30 de enero de 2009
Variaciones alrededor de nada
Mis primeros recuerdos se remontan a los cuatro años, concretamente al día en que nació la penúltima de mis hermanas y de aquéllos dos primeros años no tengo ningún lazo emocional que sea consciente en mi.
A los seis años tuve mi primer romance y aun no olvido el nombre de Marleny. Es lo único que recuerdo y creo que me prohibían comunicarme con ella y tuve que hacerlo por un huequito que había en el solar de nuestras casas.
Dejaron de interesarme las mujeres durante muchos años y vuelven a aparecer en mi adolescencia. Fue una época muy dura para mi, muerto de ganas de un romance e incapaz de conseguirme una mujer por mi extremada timidez y mis grandes complejos.
Hoy veo que la única importancia que tenía una mujer en esa época era la capacidad de establecer relaciones de compañía sin reparar en el sexo tal y como lo hizo posible posteriormente el establecimiento de instituciones educativas mixtas.
A los 19 años murió mi padre, a los veinte comencé a trabajar y con este dinero a mi disposición descubrí el trago y las putas. Aun en un medio como el de la prostitución, descubrí la enorme capacidad física que tiene un ser humano a los veinte años. Es la vida en todo su esplendor.
Hoy en día me parece criminal impedir que este esplendor se manifieste. No conozco una época de la vida más apropiada para descubrir el cuerpo ajeno y el propio y gozarnos de un tesoro tan grande como el que nos fue entregado. Escuche en estos días un video donde alaban los veinte años y estoy completamente de acuerdo con ello.
En estas duré hasta que me casé a los veintisiete y el matrimonio no lo interrumpió. Soy un convencido de que los seres humanos no somos monógamos, por lo menos hasta los sesenta años cuando ya necesitamos ayuda para estar con una sola.
A los treinta y tres años me sentía viejo y es la única edad a la que lo he sentido.
Cuando digo veinte años, digo lo más preciado que tiene un ser humano como ser biológico. A los 25 comienza a disminuir de una manera muy leve.
La vitalidad, intensa por cierto, me acompaño hasta los sesenta. Aun la conservo aunque no soy capaz de determinar en que grado. Lo que pasa es que perdí el interés en revolcarme con una mujer. Me interesa pocón, pocón. Me gusta mucho más la simple compañía femenina. No cambio un abrazo con mi compañera durante el tiempo que me demoró en dormirme, o cuando me despierto, por casi todas las relaciones íntimas (¿) que tuve en mis años anteriores.
Siempre, con dos o tres excepciones vivi el aserto: "El cohito es triste". Hoy en día es plenitud y cuando lo hago siento un profundo agradecimiento con la vida.
¿Cuál es la mejor época del hombre? La que tenga, cualquiera que esta sea. Todas tienen un intenso atractivo. ¿Qué tal un hombre de 20 con los conocimientos de los sesenta? No me convence, le faltaría la espontaneidad que es uno de los grandes tesoros que se van perdiendo para encontrar otros.
A los seis años tuve mi primer romance y aun no olvido el nombre de Marleny. Es lo único que recuerdo y creo que me prohibían comunicarme con ella y tuve que hacerlo por un huequito que había en el solar de nuestras casas.
Dejaron de interesarme las mujeres durante muchos años y vuelven a aparecer en mi adolescencia. Fue una época muy dura para mi, muerto de ganas de un romance e incapaz de conseguirme una mujer por mi extremada timidez y mis grandes complejos.
Hoy veo que la única importancia que tenía una mujer en esa época era la capacidad de establecer relaciones de compañía sin reparar en el sexo tal y como lo hizo posible posteriormente el establecimiento de instituciones educativas mixtas.
A los 19 años murió mi padre, a los veinte comencé a trabajar y con este dinero a mi disposición descubrí el trago y las putas. Aun en un medio como el de la prostitución, descubrí la enorme capacidad física que tiene un ser humano a los veinte años. Es la vida en todo su esplendor.
Hoy en día me parece criminal impedir que este esplendor se manifieste. No conozco una época de la vida más apropiada para descubrir el cuerpo ajeno y el propio y gozarnos de un tesoro tan grande como el que nos fue entregado. Escuche en estos días un video donde alaban los veinte años y estoy completamente de acuerdo con ello.
En estas duré hasta que me casé a los veintisiete y el matrimonio no lo interrumpió. Soy un convencido de que los seres humanos no somos monógamos, por lo menos hasta los sesenta años cuando ya necesitamos ayuda para estar con una sola.
A los treinta y tres años me sentía viejo y es la única edad a la que lo he sentido.
Cuando digo veinte años, digo lo más preciado que tiene un ser humano como ser biológico. A los 25 comienza a disminuir de una manera muy leve.
La vitalidad, intensa por cierto, me acompaño hasta los sesenta. Aun la conservo aunque no soy capaz de determinar en que grado. Lo que pasa es que perdí el interés en revolcarme con una mujer. Me interesa pocón, pocón. Me gusta mucho más la simple compañía femenina. No cambio un abrazo con mi compañera durante el tiempo que me demoró en dormirme, o cuando me despierto, por casi todas las relaciones íntimas (¿) que tuve en mis años anteriores.
Siempre, con dos o tres excepciones vivi el aserto: "El cohito es triste". Hoy en día es plenitud y cuando lo hago siento un profundo agradecimiento con la vida.
¿Cuál es la mejor época del hombre? La que tenga, cualquiera que esta sea. Todas tienen un intenso atractivo. ¿Qué tal un hombre de 20 con los conocimientos de los sesenta? No me convence, le faltaría la espontaneidad que es uno de los grandes tesoros que se van perdiendo para encontrar otros.
sábado, 24 de enero de 2009
El fin justifica los medios.
Cuando la mafia comenzó a apoderarse de Colombia, el único político que se dio cuenta de lo que nos esperaba fue Luis Carlos Galán. Fue un visionario que supo como por medio de la corrupción y el plomo los narcos lograrían, rápidamente, acabar con la independencia de las llamadas Instituciones. Si algún día supiéramos realmente los políticos que recibieron y negociaron su apoyo nos quedaríamos asombrados. Para lograr acabar con Pablo Escobar hubo toda clase de alianzas que lograron alcanzar tan anhelado objetivo. Con ello, por supuesto, no se acabo con el narcotráfico, pero si se destruyó el símbolo de su violencia. Hicieron lo que se ha hecho siempre en este país: que cambie todo para que todo siga igual.
Fue tanto el daño que las FARC, con su soberbia y prepotencia, le hicieron a la sociedad colombiana, llegó a tanto su descaro y humillación al pueblo colombiano que este permitió todo tipo de métodos para alcanzar el objetivo de acabarlos a como diera lugar; nacieron los paramilitares y sus alianzas con el activo o solapado apoyo de la mayoría de los colombianos. Resultó peor el remedio que la enfermedad. Sin embargo quienes estuvieron al frente de tan despreciable metodología jamás reconocerán que se equivocaron.
En sus primeras declaraciones los líderes del paramilitarismo “desmovilizados” hablaron de un grupo formado por ocho personas muy importantes que prácticamente se encargaban de las decisiones de alto calado en esta criminal empresa. No deja de llamar la atención que ninguno de los medios de comunicación que nos manipulan haya destacado este grupo. ¿Cómo podrían hacerlo?
El último error cometido por los colombianos, en su afán por destruir la guerrilla, fue elegir al señor Álvaro Uribe Vélez para que lo hiciera. Este público vengador se dedicó con toda su energía a lograrlo y es claro que no lo ha conseguido aunque toda su propaganda esté enderezada a hacernos creer que ya lo logró.
La verdad es que los métodos utilizados para lograrlo no acabaran con las FARC, pero si lo harán con la mayoría de las cosas que valorábamos anteriormente. A pocos les importa que un señor rodeado de criminales haga lo que le de la gana para seguir avanzando en su lucha. Han llegado al colmo de pagarle a un asesino que mata a un hombre dormido y le cercena su mano para probarle a las “autoridades”, establecidas para protegernos a todos, que si cometió su proeza. Es recibido como un héroe y premiado económicamente. Despúes el famoso Isaza y siguieron otros secuestradores. Está llenandose de héroes. ¡Que vergüenza! ¿Es eso aceptable?
Y si eso es lo que hacen públicamente, se imaginan lo que hacen a nuestras espaldas y cuando se descubra algo, como ya se ha descubierto, siempre será a sus espaldas. Y este pueblo enjalmado se lo sigue creyendo. !Por Dios!
Cuando nos demos cuenta de la forma como este señor esta terminando de cambiar la mentalidad de un pueblo, para que se autodestruya, posiblemente no habrá tiempo de dar marcha atrás.
Cuando algunos se dieron cuenta de que Pablo Escobar y sus seguidores habían convertido en sicarios a muchos jóvenes de nuestras comunas, comenzó una campaña, utilizando vallas con mensajes bíblicos para reconvertirlos y eso fue imposible. Hoy, están apelando al mismo método dizque para que la violencia no vuelva a Medellín y ha difícil que será deshacer lo hecho.
Lo mismo pasará cuando se den cuenta de que a nadie le importa nada lo que tenga que hacer para lograr los objetivos que se proponga. En ese momento harán campañas recordándonos que el fin no justifica los medios, pero también será tarde.
¿Qué hay de nuevo en lo que estoy escribiendo? Nada... Lo triste es que a pesar de todas las evidencias, de todo lo que pasa aqui, una marcada mayoría sigue creyendo que con el señor del Uberrimo nos cayó el maná del cielo. No hay peor ciego que el que no quiere ver y si, al parecer esto es lo que nos merecemos. !Que desgracia!
Pueda ser que lo que probablemente haga el nuevo presidente americano, tenga consecuencias positivas en nuestro desgraciado país.
Enero 24 de 2009
Fue tanto el daño que las FARC, con su soberbia y prepotencia, le hicieron a la sociedad colombiana, llegó a tanto su descaro y humillación al pueblo colombiano que este permitió todo tipo de métodos para alcanzar el objetivo de acabarlos a como diera lugar; nacieron los paramilitares y sus alianzas con el activo o solapado apoyo de la mayoría de los colombianos. Resultó peor el remedio que la enfermedad. Sin embargo quienes estuvieron al frente de tan despreciable metodología jamás reconocerán que se equivocaron.
En sus primeras declaraciones los líderes del paramilitarismo “desmovilizados” hablaron de un grupo formado por ocho personas muy importantes que prácticamente se encargaban de las decisiones de alto calado en esta criminal empresa. No deja de llamar la atención que ninguno de los medios de comunicación que nos manipulan haya destacado este grupo. ¿Cómo podrían hacerlo?
El último error cometido por los colombianos, en su afán por destruir la guerrilla, fue elegir al señor Álvaro Uribe Vélez para que lo hiciera. Este público vengador se dedicó con toda su energía a lograrlo y es claro que no lo ha conseguido aunque toda su propaganda esté enderezada a hacernos creer que ya lo logró.
La verdad es que los métodos utilizados para lograrlo no acabaran con las FARC, pero si lo harán con la mayoría de las cosas que valorábamos anteriormente. A pocos les importa que un señor rodeado de criminales haga lo que le de la gana para seguir avanzando en su lucha. Han llegado al colmo de pagarle a un asesino que mata a un hombre dormido y le cercena su mano para probarle a las “autoridades”, establecidas para protegernos a todos, que si cometió su proeza. Es recibido como un héroe y premiado económicamente. Despúes el famoso Isaza y siguieron otros secuestradores. Está llenandose de héroes. ¡Que vergüenza! ¿Es eso aceptable?
Y si eso es lo que hacen públicamente, se imaginan lo que hacen a nuestras espaldas y cuando se descubra algo, como ya se ha descubierto, siempre será a sus espaldas. Y este pueblo enjalmado se lo sigue creyendo. !Por Dios!
Cuando nos demos cuenta de la forma como este señor esta terminando de cambiar la mentalidad de un pueblo, para que se autodestruya, posiblemente no habrá tiempo de dar marcha atrás.
Cuando algunos se dieron cuenta de que Pablo Escobar y sus seguidores habían convertido en sicarios a muchos jóvenes de nuestras comunas, comenzó una campaña, utilizando vallas con mensajes bíblicos para reconvertirlos y eso fue imposible. Hoy, están apelando al mismo método dizque para que la violencia no vuelva a Medellín y ha difícil que será deshacer lo hecho.
Lo mismo pasará cuando se den cuenta de que a nadie le importa nada lo que tenga que hacer para lograr los objetivos que se proponga. En ese momento harán campañas recordándonos que el fin no justifica los medios, pero también será tarde.
¿Qué hay de nuevo en lo que estoy escribiendo? Nada... Lo triste es que a pesar de todas las evidencias, de todo lo que pasa aqui, una marcada mayoría sigue creyendo que con el señor del Uberrimo nos cayó el maná del cielo. No hay peor ciego que el que no quiere ver y si, al parecer esto es lo que nos merecemos. !Que desgracia!
Pueda ser que lo que probablemente haga el nuevo presidente americano, tenga consecuencias positivas en nuestro desgraciado país.
Enero 24 de 2009
jueves, 22 de enero de 2009
Torturadores
De alguna manera tienen algo de los azaradores. No les digo sádicos porque aunque tienen todos sus atributos lo son de una manera completamente consciente. Utilizan el sadismo para tratar de obtener sus fines y los consiguen, siempre de manera temporal, con algunas personas. La verdad es que a mediano y largo plazo obtienen exactamente lo contrario de lo que estaban buscando. Casi siempre se creen muy inteligentes y no son ni siquiera astutos.
Yo, tengo que confesarlo, fui una de esas personas. Gozaba molestando a las pocas personas que alguna vez estuvieron bajo mis órdenes. ¡Que mamera! El único que siempre salió perdiendo fui yo. Quería que hicieran lo que tenían que hacer y eso está bien; lo malo es que lo tenían que hacer de la manera que a mi me gustaba. Me creía el poseedor de la verdad en todo lo relacionado con lo que estábamos haciendo. Yo y sólo yo sabía el cómo. Nunca los deje aportar absolutamente nada porque creía sabérmelas todas. ¡Cómo se burlarían de mí! Pero ese es el mundo de los idiotas torturadores.
Nunca me preocupó mi forma de actuar, estaba convencido de la razón de mi sinrazón. Con esa convicción, no me explicó como salí de ahí. Me siento muy afortunado con ello y cuando hoy en día alguien, cualquiera que sea, adopta ese tipo de comportamientos lo único que me produce es risa.
Algunas otras características del torturador están reflejadas en las siguientes frases:
Por que no has vuelto a llamar.
Desagradecido.
Venga: ¿Qué le había dicho?
¿Por qué no llamó?
Se consiguen a alguien excelente para determinado trabajo y saben que es un poco o muy incumplido y lo reciben siempre con la pregunta: ¿Por qué vino a esta hora? ¿No pudo venir más temprano?
Se lo dije.
Todo lo hace mal. (¿Por qué no lo echa?)
A usted cuantas veces hay que decirle las cosas.
Es típico de estas personas acosar a lo demás por cosas que no necesitan, los hacen sentir mal por algo que hicieron o dejaron de hacer, no importa que ese algo no lo necesiten, nunca suponen que las personas tienen motivos para hacer lo que hacen sino que se erigen en árbitros y jueces de los comportamientos ajenos.
Nada hay más importante para un torturador que hacer sentir mal a alguien, cualquiera que sea, con ello ya salvó el día.
Yo, tengo que confesarlo, fui una de esas personas. Gozaba molestando a las pocas personas que alguna vez estuvieron bajo mis órdenes. ¡Que mamera! El único que siempre salió perdiendo fui yo. Quería que hicieran lo que tenían que hacer y eso está bien; lo malo es que lo tenían que hacer de la manera que a mi me gustaba. Me creía el poseedor de la verdad en todo lo relacionado con lo que estábamos haciendo. Yo y sólo yo sabía el cómo. Nunca los deje aportar absolutamente nada porque creía sabérmelas todas. ¡Cómo se burlarían de mí! Pero ese es el mundo de los idiotas torturadores.
Nunca me preocupó mi forma de actuar, estaba convencido de la razón de mi sinrazón. Con esa convicción, no me explicó como salí de ahí. Me siento muy afortunado con ello y cuando hoy en día alguien, cualquiera que sea, adopta ese tipo de comportamientos lo único que me produce es risa.
Algunas otras características del torturador están reflejadas en las siguientes frases:
Por que no has vuelto a llamar.
Desagradecido.
Venga: ¿Qué le había dicho?
¿Por qué no llamó?
Se consiguen a alguien excelente para determinado trabajo y saben que es un poco o muy incumplido y lo reciben siempre con la pregunta: ¿Por qué vino a esta hora? ¿No pudo venir más temprano?
Se lo dije.
Todo lo hace mal. (¿Por qué no lo echa?)
A usted cuantas veces hay que decirle las cosas.
Es típico de estas personas acosar a lo demás por cosas que no necesitan, los hacen sentir mal por algo que hicieron o dejaron de hacer, no importa que ese algo no lo necesiten, nunca suponen que las personas tienen motivos para hacer lo que hacen sino que se erigen en árbitros y jueces de los comportamientos ajenos.
Nada hay más importante para un torturador que hacer sentir mal a alguien, cualquiera que sea, con ello ya salvó el día.
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